¿Quién cuida a quien enseña? Bienestar docente es clave para mejorar las oportunidades de aprendizaje
La vocación y el compromiso del personal docente deben estar acompañados de mejoras en las condiciones laborales, el bienestar socioemocional, el apoyo institucional y las oportunidades de desarrollo profesional.
Cada 5 de octubre se celebra el Día Mundial de la persona docente. En esta fecha reconocemos la vocación y el compromiso de muchas y muchos profesionales que se dedican a la enseñanza y que ayudan a cultivar sueños y esperanzas en las niñas, niños y adolescentes. Sin embargo, reconocer esta labor implica volver la mirada a las condiciones bajo las cuales ejercen su trabajo.
La OCDE, en el prefacio de su más reciente publicación sobre los resultados en PISA 2025, señala que las personas docentes son fundamentales para el buen funcionamiento de los sistemas educativos. Indica que, además de contar con competencias sólidas para la enseñanza, necesitan habilidades prácticas para explicar con claridad, gestionar el aula y mantener al estudiantado involucrado y motivado (OCDE, 2026). Surge entonces la interrogante ¿se están garantizando las condiciones necesarias para que el cuerpo docente pueda desempeñar ese papel?
El Informe Estado de la Educación 2025 señaló que mejorar la calidad de la educación resulta muy difícil cuando el personal docente ejerce su trabajo en condiciones deficientes. El análisis del cuestionario docente en PISA 2022, con una muestra ponderada de 13.000 docentes, evidenció que el 41% enfrentó condiciones laborales adversas como alta carga de trabajo, escaso apoyo institucional y marcado malestar emocional, que incluye síntomas psicosomáticos como fatiga, dolores físicos y dificultades de concentración. Estas condiciones se encuentran asociadas a una menor satisfacción laboral.
También se llamó la atención sobre el tema de las incapacidades. El análisis de los registros administrativos del MEP evidenció que la categoría relacionada con enfermedades concentró más del 92,5% de los casos reportados en 2024 y 2025 como se visualiza en el gráfico 1.
Gráfico 1. Distribución porcentual de los registros de incapacidad a/ en puestos propiamente docentes, según tipo

a/ Para efectos del gráfico, cuando una misma combinación del identificador anonimizado de la persona funcionaria, fecha de inicio (rige), fecha de finalización (vence) y tipo de incapacidad aparece en más de una fila de la base de datos, se contabiliza una sola vez. b/ Incluye maternidad, parto múltiple, SOA y responsabilidad civil.
Fuente: Elaboración propia con datos del Departamento de Gestión del Talento Humano e Informática de Gestión del MEP.
En 2025, 32.599 personas en puestos propiamente docentes registraron al menos una incapacidad por enfermedad, es decir, se mantuvo relativamente estable respecto a lo observado en 2024 (32.330). No obstante, la cantidad de registros únicos[i] se incrementó en 3,5% al pasar de 94.135 en 2024 a 97.425 en 2025, lo que sugiere un aumento en la frecuencia con que se registran incapacidades entre las personas afectadas. Aunque las incapacidades no permiten, por sí mismas, establecer las causas de los problemas de salud del personal docente, constituyen una señal que refuerza la necesidad de situar el bienestar docente como un componente central de la política educativa.
En esa misma edición del Informe se presentó el apartado especial llamado “Voces docentes: la compleja realidad del quehacer docente dentro y fuera del aula” basado en los testimonios recogidos por Kaufmann y Soto (2025). Su propósito fue comprender, más allá de las estadísticas agregadas, un conjunto de vivencias cotidianas y las condiciones en que el profesorado desarrolla su trabajo. Los diferentes relatos muestran experiencias concretas de inestabilidad laboral, desplazamientos, dificultades familiares y profesionales.
Los testimonios reflejan al mismo tiempo docentes con vocación y compromiso con la educación, cuya labor se extiende más allá de las horas de trabajo frente al grupo. Como relata uno de los docentes entrevistados, preparar materiales, revisar evaluaciones y planificar lecciones supone una carga de trabajo que con frecuencia se traslada a los fines de semana.
“No son solamente las horas que yo estoy dentro de una institución”
Profesor entrevistado
Estas voces permiten visualizar cómo las condiciones personales, laborales e institucionales están fuertemente entrelazadas en el ejercicio cotidiano de la profesión:
“En el 2021 me vuelvo a quedar sin nombramiento y me llaman del CTP de Jacó. Ahí trabajé un año. Estaba súper asustada…, mi hijo menor, tenía como dos años y medio… y yo tenía que aceptarlo porque no me quería quedar botada tampoco: si yo empezaba a rechazar, nunca me iban a tomar en cuenta. Tenía 24 lecciones y gracias a Dios solo me tenía que quedar dos noches, porque trabajaba miércoles, jueves y el viernes no era el día completo, entonces el miércoles me iba a las 3:30 de la mañana, salía de San Isidro en el carro, llegaba allá, daba las clases, me quedaba a dormir donde una compañera y el jueves daba clases y el viernes me regresaba”.
Profesora entrevistada
“Incluso tuve días en los que di clases debajo de un árbol. La disciplina era durísima, había chicos que llegaban y me tiraban la mesa. Aun así, ahí seguí…”
Profesora entrevistada
La literatura es contundente, el desempeño del sistema educativo tiene como límite la calidad de su cuerpo docente. Esta depende tanto de su formación y compromiso como de las condiciones en que ejerce su profesión. En consecuencia, mejorar las interacciones en el aula pasa por fortalecer las condiciones en que se desarrolla el acto educativo.
Tal y como lo señalan las distintas ediciones del Informe Estado de la Educación, cualquier esfuerzo o política de mejora educativa pasa por revisar las condiciones en que se desarrolla el proceso de aprendizaje. En el Día Mundial de la Persona Docente, el país debe avanzar del reconocimiento simbólico de la labor docente hacia acciones concretas que favorezcan su bienestar y su desarrollo profesional.
Mejorar la educación también exige cuidar a quienes hacen posible el aprendizaje todos los días.
Referencias bibliográficas
Kaufmann, E & Soto, R. (2025). Más allá del aula: realidades y desafíos de la docencia en Costa Rica. CONARE-PEN. https://hdl.handle.net/20.500.12337/10656
OECD (2026). PISA 2025 Results (Volume I): Future-Ready Students, PISA, OECD Publishing, Paris, https://doi.org/10.1787/73451bc5-en
Programa Estado de la Nación (2025). Décimo Informe Estado de la Educación. CONARE. https://hdl.handle.net/20.500.12337/10640
[i] En este análisis se considera un registro único aquel que presenta la misma combinación del identificador anonimizado de la persona funcionaria, la fecha de inicio (rige), la fecha de finalización (vence) y el tipo de incapacidad. Cuando una misma combinación aparece en más de una fila de la tabla de datos, se contabiliza una sola vez.