viernes 15 julio, 2022

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Educación sexual y caída de los embarazos adolescentes: un logro país que debemos cuidar

Hace diez años uno de cada cinco nacimientos en Costa Rica correspondía a madres adolescentes, es decir, a mujeres menores de edad que quedaban embarazadas -en su mayoría- producto de relaciones impropias, abusos o de falta de información. Esta situación ha variado sustancialmente desde entonces, pues el porcentaje cayó de un 19% en el 2012 a un 9% en el 2021, tal y como se observa en el gráfico 1.  Se trata de una caída significativa si se observa la tendencia de largo plazo desde los años ochenta, y representa un logro país que debemos cuidar y preservar.

Gráfico que muestra que la caída de nacimientos en madres adolescentes en Costa Rica entre 1983 y 2021

Entre los múltiples factores que contribuyen a explicar este resultado, destacan: el Programa de Educación Sexual y Afectividad Integral (PAySI), aprobado en el 2012 por el Consejo Superior de Educación; el Proyecto Mesoamericano de Prevención del Embarazo Adolescente, que inició en el 2013 y la aprobación de la Ley 9406 de Relaciones Impropias, en el 2016.

Aunque todos estos esfuerzos son relevantes y contribuyen a explicar la caída, este artículo se concentra en el primer factor, dado el impacto directo que tiene sobre la población estudiantil y su importancia para dar sostenibilidad a este logro país. La educación es clave porque, aunque sus resultados son de mediano y largo plazo, es el principal mecanismo para generar cambios en las prácticas sociales y culturales de las personas y las sociedades, mediante procesos de formación continuos y sistemáticos. En esta línea, es que adquieren sentido y razón el desarrollo de programas de estudio en las distintas materias, que buscan brindar información y propuestas de mediación pedagógica para promover habilidades y capacidades que les permita a las personas estudiantes ejercer una ciudadanía plena en el Siglo XXI.

El Programa de Educación Sexual y Afectividad Integral (PAySI), del Ministerio de Educación Pública, fue aprobado en el 2012. Luego de ser piloteado en 11 centros educativos y ser sometido a una amplia consulta a los distintos sectores sociales interesados en el tema (tales como gremios, universidades, sector salud, instituciones que velan por los derechos de la niñez y la adolescencia, grupos religiosos, entre otros). Tiene un conjunto de características importantes y destacables que permiten comprender mejor su relación con los resultados que el país tiene en esta materia, las cuales se detallan a continuación.

En primer lugar, se trata de un Programa que involucra todas las dimensiones (física, biológica y afectiva) con un énfasis centrado en el respeto a la dignidad humana. En segundo lugar, abrió la oportunidad para que las personas jóvenes tengan un espacio formal y adecuado para discutir un tema esencial a la condición humana, que les permite reducir riesgos que pueden ocurrir a edades tempranas como el abuso sexual, el acceso a la pornografía o relaciones sexuales impropias o sin planificación. Su enfoque es biopsicosocial, con elementos eficaces y funcionales para que las personas estudiantes desarrollen hábitos de protección y tengan información que les permita tomar decisiones responsables, protegerse y empoderarse, tal y como lo recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Es un programa que promueve una comprensión responsable y respetuosa del placer: reconoce que la sana sexualidad es inseparable del placer, pero señala que ese disfrute siempre debe respetar la propia dignidad y la de los demás. El sexo es para construir relaciones humanas plenas, no para abusar o que abusen de nosotros, en ningún tipo de espacio social, ni el centro educativo, ni en las familias.

El PAySI también incorpora el Enfoque de Género que, al igual que el Enfoque de Desarrollo Humano, proporciona elementos para analizar la realidad social considerando las posiciones que ocupan hombres y mujeres a través de los atributos e identidades construidas histórica y socialmente en torno a las características sexuales de las personas (PEN:2001).  Asimismo, se centra en la condición humana de las personas, expresa su preocupación por los problemas de desigualdad y poder en la sociedad; los factores que producen discriminación y falta de oportunidades, al mismo tiempo que buscan mejorar el disfrute de los derechos y la calidad de vida de mujeres y hombres reconociendo sus necesidades particulares y su atención en las políticas públicas

De igual manera, el PAySI aborda los temas de diversidad sexual existentes a lo largo de la historia de la humanidad y que han sido fuente de discriminación, humillación y maltrato para amplios sectores de la población. En esta línea, el Programa promueve el respeto a la dignidad de cada persona, independientemente de sus preferencias sexuales, como lo vienen haciendo cada vez más las sociedades respetuosas de los derechos humanos.

Finalmente, se trata de un programa que no pretende sustituir el papel de las familias en cuanto a su rol formativo en este tema, tal y como quedó claro en el voto unánime 2012-10456 emitido por la Sala Constitucional en el 2012 y según el cual las familias pueden decidir si sus hijos e hijas reciben o no dicho programa.

En suma, el PAYSI ha sido relevante porque desde su creación en el 2012 su enfoque y contenidos ha llegado a una cantidad importante de personas estudiantes, hecho que coincide con el significativo descenso que empezaron a mostrar los embarazos adolescentes a partir de ese año.

Educar para preservar logros y cuidar a la población estudiantil

La evidencia muestra que el país ha avanzado en su lucha contra el embarazo adolescente, un problema social grave que resta oportunidades a las mujeres jóvenes de desarrollar todo su potencial; les genera mayores riesgos de salud y altos costos sociales y económicos, tanto a ellas como a sus hijos e hijas. Potencia el fracaso escolar y su exclusión educativa; les genera problemas psicológicos al no estar preparadas ni física, ni mentalmente para asumir esta responsabilidad y, además, suma una pérdida temprana de autonomía para decidir la vida que desean vivir.

Un sistema educativo de calidad preserva logros que benefician a la población estudiantil. La caída significativa del embarazo adolescente en Costa Rica ha sido posible por la implementación de políticas públicas enfocadas para obtener estos resultados, tales como el Programa de Afectividad y Sexualidad Integral. Con este, el Estado costarricense cumple con su responsabilidad indelegable de brindar educación para que las personas estudiantes maduren de la mejor manera con información confiable y puedan vivir su sexualidad de manera responsable, placentera y menos riesgosa.

En esta materia, el país no puede darse el lujo de retroceder, al contrario, requiere cuidar sus logros y seguir avanzando con bases firmes y sostenibles.

Referencias bibliográficas

CEPAL-Naciones Unidas. 1993. Desarrollo y Equidad de Género: una tarea pendiente. Unidad Mujer y Desarrollo. Santiago de Chile: Comisión Económica para América Latina.

CSE. 2012. Programa de Estudio de Afectividad y Sexualidad Integral. San José: Ministerio de Educación Pública.

INEC. 2021. Encuesta Nacional de Hogares. En: https://www.inec.cr/encuestas/encuesta-nacional-de-hogares

Poder Judicial. Sala Cuarta Voto 2012-10456, 01 de agosto, 2012.

PEN. 2001. Octavo Informe Estado de la Nación. En: https://estadonacion.or.cr/informes/

Román Vega Isabel

Autor:

Román Vega Isabel

Lectura crítica

Merino Trejos Leonardo y Morales Aguilar Natalia