domingo 6 noviembre, 2022

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¿Cómo hemos cambiado…? Progresos y desmejoras en la democracia costarricense en cuatro décadas

Distintos estudios y análisis llegan a la misma conclusión: Costa Rica sigue siendo una de las democracias más consolidadas del continente americano. Este hallazgo, aunque relevante, ¡no dice nada nuevo! Ustedes que nos leen, no se preocupen, no los vamos a entretener con “noticias viejas”. Este texto se trata de otra cosa: la idea es contar una historia diferente y responder a estas preguntas: ¿cómo era la democracia costarricense en el pasado?, ¿era muy diferente a la versión que conocemos hoy en día?, y ¿cómo hemos cambiado a lo largo de poco más de 40 años?

La respuesta corta a esta interrogante indica que en unos temas hemos mejorado, en otros seguimos igual, pero también hay ámbitos en los que hemos perdido terreno. Al hacer un balance, la democracia costarricense se ha fortalecido con importantes mejoras. A pesar de ello, hay rezagos en aspectos puntuales, así como resultados negativos a los que tenemos que prestarle atención y aplicar acciones correctivas a tiempo para evitar que se deterioren.

Pero antes de mencionar con más detalle qué ha mejorado en nuestra democracia y qué no, hagamos un repaso muy rápido sobre su situación actual con la ayuda de análisis internacionales. El esfuerzo denominado como Variedades de la Democracia (Varieties of Democracy), considera que la situación política de nuestro país no ha variado significativamente a lo largo de la última década (2011-2021), ubicándose en la lista de los diez países más democráticos del mundo. Un resultado muy similar arroja otro de los estudios comparados sobre el estado de la democracia a nivel mundial. Se trata del Índice de democracia de la revista The Economist. En perspectiva global, Costa Rica se ubica en el grupo de las veinte naciones más democráticas.

Ahora bien, el análisis de la situación de la democracia costarricense en dos momentos distintos (1975 y 2021) arroja tres hallazgos. En primer lugar, la democracia costarricense se ha democratizado. Hoy día es una forma de gobierno y de convivencia ciudadana más plural, tutela y garantiza más derechos a la población y facilita un mayor acceso a la justicia. En algunos de estos aspectos las fortalezas políticas existentes hace 46 años se mantienen sólidas y sin grandes variaciones. Sin embargo, es posible identificar áreas de rezago, que podrían tener repercusiones negativas, por ejemplo, el combate a la corrupción.  Por último, el país no ha hecho bien la tarea para facilitar y garantizar el involucramiento de la sociedad civil en las decisiones políticas.

Para reportar estos hallazgos utilizamos el Reporte Global del Estado de la Democracia del Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA). Este estudio incluye 28 indicadores para medir el estado de la democracia en los países en cinco dimensiones distintas. En el gráfico que aparece al final de este texto, los indicadores en color rojo son los peor evaluados, en color amarillo los de desempeño intermedio y las dimensiones que aparecen en verde son los aspectos mejor valorados.

Como se puede observar, la principal diferencia en los dos gráficos es que hay una mayor cantidad de indicadores de desempeño intermedio (en amarillo) en 1975 en comparación con 2021. Esto quiere decir que el país ha alcanzado mejoras en dimensiones como acceso a la justicia, así como en derechos fundamentales de la población, especialmente en lo que corresponde a derechos sociales e igualdad. También hubo avances en materia de participación de la sociedad civil. Del mismo modo, el rol del Parlamento se considera más efectivo en 2021 en comparación con el reportado en 1975.

Un área donde no hubo progreso en los indicadores es en el desempeño de la administración pública, particularmente en el combate a la corrupción, una debilidad identificada desde hace cuatro décadas.

Finalmente, la participación electoral, considerada como una de las fortalezas políticas en el pasado, hoy se ubica en niveles intermedios. Este aspecto está relacionado con la progresiva disminución de la afluencia a las urnas, producto del proceso de debilitamiento de las identidades partidarias y el malestar con la política. Y el ámbito que definitivamente no pasa la prueba y al que se le considera la mayor deuda de la democracia costarricense, es el que evalúa en qué medida existen mecanismos e instrumentos para que la ciudadanía participe de los procesos de decisiones públicas, conocido como democracia directa.

En síntesis, la respuesta a la pregunta de: ¿cómo ha cambiado la democracia costarricense entre 1975 y 2021?, se compone de tres partes. Hay más avances que retrocesos; son muy pocos los ámbitos calificados como de pobre desempeño y el área de menor progreso de la democracia es un tema específico.

¿Qué nos dicen estos resultados? Hoy en día convivimos en una comunidad política más democrática que la que existía hace poco más de cuarenta años. Pero no debemos perder de vista que, para continuar por esta senda, es necesario comprender las razones por las que cada vez menos personas votan en las elecciones, así como atender los rezagos y desafíos en temas como la corrupción y abrir espacios para la sociedad civil.

Para terminar, los estudios ratifican que nuestra democracia sigue ocupando las primeras posiciones de los rankings internacionales. Este es un resultado muy positivo por dos razones. En primer lugar, porque en la actual coyuntura otros países han involucionado a raíz de regresiones y retrocesos, provocando un preocupante aumento de la cantidad de regímenes semidemocráticos o peor aún, antidemocráticos. Esto ha contagiado por igual a democracias consideradas maduras o en proceso de consolidación. En segundo lugar, seguir teniendo una democracia sólida, en momentos de turbulencia, así como fortalecerla, es un recurso estratégico para una sociedad como la costarricense, que atraviesa actualmente por una crisis del desarrollo humano. Atravesar por estas coyunturas críticas en democracia es muy distinto a hacerlo sin ella.Gráfico democracia costarricenseReferencias bibliográficas

IDEA. 2021. “Reporte Global del Estado de la democracia 2021”. En: <https://bit.ly/3CegnlY>.

The Economist. 2022. “Democracy Index”. En: <https://bit.ly/3Ch5PlW>.

V-Dem. 2022. “Democracy Report 2022”. En:<https://bit.ly/3dXdKeO>.

Alfaro Redondo Ronald

Autor:

Alfaro Redondo Ronald

Lectura crítica

Chacón Araya Karen y Gómez Campos Steffan