lunes 12 octubre, 2026

Noticia

Perspectivas de Centroamérica y República Dominicana 2030: análisis muestra retos actuales y oportunidades para impulsar el desarrollo humano sostenible

  • El estudio analiza 36 indicadores sociales, demográficos, económicos, políticos y ambientales para dimensionar las brechas entre los países de la región.
  • El análisis comprende el período 2000-2024 y proyecta posibles trayectorias hacia el 2030, con el propósito de identificar tendencias que requieren cambios para potenciar el desarrollo humano sostenible.

El panorama actual que vive Centroamérica alerta que la región está en un momento decisivo, en el cual el camino a elegir puede ser clave en la construcción de un futuro más próspero, democrático y sostenible, pero que requiere respuestas urgentes y coordinadas entre los países.

La publicación Perspectivas de Centroamérica y República Dominicana 2030: una mirada al desempeño de largo plazo y al futuro del desarrollo humano sostenible en la región, para dimensionar retos y oportunidades de acción analiza las principales tendencias de mediano plazo en indicadores clave e identifica los desafíos y oportunidades que surgen del desempeño de cada país.

UN EDIFICIO DE CINCO PISOS PARA EXAMINAR EL DESARROLLO DE LA REGIÓN

El análisis utiliza una metáfora arquitectónica para mostrar la interconexión entre las distintas dimensiones del desarrollo humano sostenible. El edificio tiene cinco pisos: ambiente, demografía, economía, sociedad y política. Cada uno representa un ámbito fundamental para dimensionar las oportunidades y desafíos de la región, pero todos están interconectados, ninguno puede valorarse de manera aislada: lo que ocurre en un piso tiene implicaciones sobre los demás.

EVIDENTE RETROCESO AMBIENTAL

Belice, Panamá y Honduras, que en 2000 tenían la mayor proporción de territorio cubierto por bosques, registraron reducciones en su cobertura, mientras Costa Rica y República Dominicana la ampliaron. De mantenerse las tendencias actuales, estos dos últimos serían los únicos países de la región con una cobertura forestal mayor en 2030 que en 2024. En Guatemala, El Salvador y Nicaragua la cobertura se reduciría a menos del 40% del territorio.

La disponibilidad de agua dulce por habitante también disminuiría en todos los países hacia 2030. República Dominicana, El Salvador y Guatemala alcanzarían niveles inferiores al promedio mundial de 2022.

Además, las emisiones de gases de efecto invernadero continuarían creciendo en todos los países y el transporte representa uno de los principales desafíos. Las proyecciones también muestran una elevada participación de combustibles fósiles en el consumo de energía de la mayor parte de los países de la región.

EL BONO DEMOGRÁFICO AUN REPRESENTA UNA OPORTUNIDAD

Nicaragua, El Salvador, Honduras, Belice y Guatemala estarán en 2030 en el punto más alto de su denominada ventana de oportunidad demográfica, caracterizada por una menor proporción de población menor de 15 años y una todavía reducida población de 65 años o más.

Esta situación representa una oportunidad para impulsar la producción y el capital humano mediante la generación de empleo digno, formación de capacidades y ampliación de la protección social.

El momento demográfico, sin embargo, es distinto entre los países. República Dominicana alcanzaría el fin del bono alrededor de 2040, Panamá en 2030 y Costa Rica ya superó ese umbral en 2025. En estos países aumenta la importancia de atender el envejecimiento y la sostenibilidad de los sistemas de pensiones, el cuido y la protección social.

CRECIMIENTO ECONÓMICO CON FUERTES ASIMETRÍAS

Durante este siglo, Centroamérica y República Dominicana crecieron en promedio un 2,7% anual, por encima del 1,2% registrado por el resto de América Latina y el Caribe. Sin embargo, el desempeño económico continúa siendo desigual.

Panamá, Costa Rica y República Dominicana aumentaron entre 1,9 y 2,5 veces su PIB per cápita real desde el inicio del siglo, mientras los países del centro-norte registraron un crecimiento menor.

Las proyecciones hacia 2030 sugieren que la reducción de las brechas de ingreso per cápita será lenta para los países más rezagados. Manteniendo las tendencias actuales, a Honduras le tomaría 75 años alcanzar el promedio latinoamericano y a Nicaragua 90 años.

A esto se suma la creciente dependencia de las remesas. Honduras, Nicaragua y El Salvador superarían el 25% del PIB en remesas en el año 2030.

Otro reto regional es la participación laboral de las mujeres. En todos los países, la participación de los hombres en la fuerza laboral supera en más de 20 puntos porcentuales a la de las mujeres. Las mujeres, además, tienen mayores niveles de desempleo y reciben un menor salario que los hombres.

POBREZA PERSISTENTE Y BAJA LA INVERSIÓN SOCIAL

La pobreza continúa siendo elevada en varios países. En Guatemala y Honduras, los datos más recientes muestran que más de la mitad de la población vive en pobreza.

La región también enfrenta bajos niveles de inversión social, que limitan las posibilidades de ampliar la cobertura y calidad de servicios como educación, salud y protección social, especialmente para las personas más pobres. Según las proyecciones, a Belice y a Honduras les tomaría más de dos siglos alcanzar el promedio regional de América Latina y el Caribe en 2023 de inversión pública social por habitante. En El Salvador y Nicaragua ese período sería cercano a un siglo y en República Dominicana son 13 años porque, junto a Costa Rica y Panamá aumentaron la inversión por persona en los últimos 23 años.

Nicaragua registró en 2023 la menor inversión por habitante en educación de la región, con 77,1 dólares al año. De mantenerse las tendencias, le tomaría más de un siglo y medio alcanzar el promedio latinoamericano y más de cuatro siglos alcanzar el nivel de Costa Rica, país que más invierte en educación en la región.

Honduras presentó el menor crecimiento de la inversión educativa durante el período 2000-2023, mientras El Salvador y Guatemala también mantienen importantes brechas respecto al promedio latinoamericano.

SE PROFUNDIZAN LOS RIESGOS PARA LA DEMOCRACIA

De mantenerse las tendencias actuales, la región avanzaría hacia sistemas políticos con mecanismos de control, rendición de cuentas y protección de libertades y derechos más debilitados.

Guatemala y República Dominicana tardarían entre 78 y 96 años en alcanzar el estándar democrático actual de Costa Rica, mientras para El Salvador y Nicaragua no es posible proyectar una convergencia debido a la trayectoria observada durante las últimas décadas.

Para 2030, la mayoría de los países presentarían una independencia de poderes débil o inexistente, con brechas superiores a 6 puntos respecto al valor óptimo del índice de pesos y contrapesos en una democracia (10 puntos).

Las proyecciones también muestran un deterioro de la libertad de prensa: en El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua el indicador se acercaría a niveles mínimos o casi nulos. Costa Rica y Panamá, por su parte, registrarían caídas respecto a sus niveles actuales.

Este estudio es producido por el Proyecto El Estado de la Región, una iniciativa académica del Programa Estado de la Nación que, desde 1996, da seguimiento al desarrollo humano sostenible de los países de Centroamérica y más recientemente de República Dominicana.

Consulte el documento Perspectivas de Centroamérica y República Dominicana 2030: una mirada al desempeño de largo plazo y al futuro del desarrollo humano sostenible en la región, para dimensionar retos y oportunidades de acción en el siguiente enlace: Perspectivas de Centroamérica y República Dominicana 2030 : una mirada al desempeño de largo plazo y al futuro del desarrollo humano sostenible en la región, para dimensionar retos y oportunidades de acción

Para ampliar información y/o coordinar entrevistas, pueden comunicarse con Gabriela Monge, al WhatsApp 8664-0752 y/o al correo gmonge@estadonacion.or.cr

 

Porras Joel

Autoría:

Porras Joel

Revisión

Brenes Vera y Mora Alberto

Skip to content