En el 2001 Costa Rica mostró indicadores positivos en salud y progresos en educación, logros indudables en un contexto económico poco favorable. A pesar de ello, el balance del año en materia de equidad e integración social arroja un saldo negativo. El aumento de la desigualdad en la distribución del ingreso, que se observa ya por cuarto año consecutivo, amplía las distancias entre grupos de la población, impidiendo a numerosas personas el acceso a oportunidades y afectando la cohesión social, hecho que plantea una alerta roja sobre el rumbo que está tomando la sociedad costarricense.
Fragilidad y concentración: Dos temas recurrentes en la economía nacional.
Costa Rica experimentó una relativa estabilidad económica durante el 2001, lo cual, en un entorno internacional adverso como el observado en ese año, es un logro considerable. No obstante, las fuentes de esa estabilidad son vulnerables y exponen cada vez más su fragilidad principalmente en el ámbito fiscal donde el sector público global se redujo de 3,8% en el 2000 a 2,9% en el 2001. Además, el crecimiento económico fue insuficiente para lograr un incremento del producto por persona, al tiempo que se mantuvieron las tendencias a la concentración del ingreso.
Los desafíos ambientales: una creciente factura y urgencia de una agenda nacional
La gestión ambiental del 2001 mostró lentos avances, importantes alarmas e iniciativas innovadoras. El balance no fue positivo. La reacción del Estado a las alarmas del 2001 y años previos, como la persistente vulnerabilidad y deterioro de los recursos hídricos, sigue siendo lenta y poco oficiosa. En la gestión del patrimonio se observaron imperfecciones en la gerencia de las áreas silvestres protegidas, y el logro consistió más bien en la visualización de la necesidad de políticas integradas. La gestión del cambio social se movió entre las alarmas y las acciones concretas. El 2001 dejó el desafío de ejecutar una reorganización de los esquemas nacionales, en busca de una gestión integral, que atienda en particular la rezagada agenda de los problemas ocasionados por un crecimiento urbano desordenado, conocida como agenda café.
Democracia es algo más que elecciones, debe promover el desarrollo humano
En el 2001, la contribución neta del sistema político costarricense al desarrollo humano fue inferior a la que podía haberse esperado, en razón de la madurez democrática del país. La democracia se concibe no sólo como el conjunto de reglas que norman el acceso al poder político, sino también como el conjunto de reglas que organizan el ejercicio de dicho poder durante los períodos no electorales, así como las maneras de aplicarlas en los procesos de deliberación y gestión de los asuntos públicos.